miércoles, 24 de mayo de 2017

DELIRIOS DE UN BÚHO ENAMORADO

Yo, el dueño de la noche,
representante de la sabiduría.
¿ Cómo he acabado
en este coche
que me lleva cada día
a olvidar el pasado
a perder mi alegría ?

 Resultado de imagen de owl illustration tattoo

Tú, reina de los lagos,
viva imagen de la belleza.
¿ Cómo has podido
olvidar todos mis halagos
me has hecho perder la cabeza
y has dejado mi corazón abandonado
podrido, perdido ?

sábado, 20 de mayo de 2017

GRADUACIÓN

Nosotras estamos aquí para hablar en nombre de 24 personas o mejor dicho, en nombre de la clase conocida como la creme de la creme.
En cuarto de la ESO ya estábamos en la famosa “edad del pavo”. En esta etapa nos dimos cuenta de muchas cosas, como la utilidad de la “lola” que nos decía Mercedes para la sintaxis, que no debías de llevar la falda demasiado corta si no querías enfrentarte a un “oye guapa ven aquí” de Pilar García, o que Jesús te vigilaba desde la sala de profesores mientras te mandaba correr en el patio.

Y tras esta etapa, comenzamos la más difícil y decisiva, bachillerato, donde nos separaron según si éramos más de física y química o de economía y donde comenzamos a tomarnos las cosas más enserio.

Si nos ponemos a pensar en todo lo que hemos ido dejando atrás, no somos capaces ni de creerlo, y ¿quién más de una vez no ha pensado “donde nos hemos metido”? Sin embargo, luchamos por todos y cada uno de nuestros sueños superando los obstáculos que cada día aparecían ante nosotros.

Cogimos primero con algo de miedo, sobre todo con los temidos “separad las mesas” de Martín y con las regañinas de la hermana Manuela en la biblioteca, aunque es cierto que gracias a Eva y a sus trabajitos las horas allí se nos hacían menos pesadas, y también a Carmen por esos diálogos en francés donde nos olvidábamos por un momento de los exámenes y donde nos llegamos a disfrazar más de veinte veces.  

Conocimos a profesores y asignaturas nuevas, y no nos olvidamos del nuevo sistema de evaluación con nuestros queridos amigos los estándares que tantos problemas nos han dado, gracias al maravilloso cambio de la ley de educación.

Empezamos dando todo de nosotros mismos y seguimos así hasta que de repente primero llegó a su fin, tan rápido como había empezado y nos encontrábamos delante del temido segundo de bachiller, del cual tantas opiniones hemos oído y que no fueron capaces de prepararnos para el año que nos esperaba.

Todo comenzó con un: “no tenemos ni idea de nada” respecto a lo que iba a ser nuestra selectividad, que acabó llamándose EvAU. Y así seguimos hasta casi el final, aunque lo que realmente nos preocupaba era ser capaces de entender los diferentes modelos atómicos de química y todos los teoremas de matemáticas.

Hemos ido haciendo todo despacio y con buena letra, aunque el susto de no terminar el temario de historia no se nos quitó hasta casi haber acabado el curso. Vicente, aunque te metas con nosotros por ser de ciencias, algún día tendrás ese jamón que tanto quieres, lo prometemos.

No podemos negar que ha habido clases que se hacían más amenas con algo dulce, como las chuches y trufas de Salceda (no olvidemos esa segunda maleta llena de chocolate que trajo a Múnich y que nos obligó a comer porque “eso de vuelta no se lo llevaba”) o también las piruletas de Eva para mantenernos callados.

Y qué mejor momento que este para confesarse: Jesús, aunque no nos gustasen los muñequitos, nos lo pasábamos genial contigo en esas tutorías donde siempre nos sacabas una sonrisa; y que nos estábamos riendo por dentro cuando Isabel dijo que iba a tirar los exámenes de química a la farola para calificarlos.

Cuando menos te dabas cuenta el tiempo pasaba y nos encontramos cada vez más cerca de la EvAU, y con más temario que estudiar, y cosas que todavía no somos capaces de entender del todo (Martín, de verdad que hemos peleado con uñas y dientes para que nos salgan las integrales).
A pesar de todo, también hemos encontrado nuestro tiempo de descanso, ese que tanto nos recomienda Luis que nos tomemos, ya sea en el Fever o  de excursión en el cine. También te damos las gracias por abrirnos las puertas a la psicología y a los experimentos que tanto te ha gustado hacer con nosotros. Pero el miedo en la clase de química cuando Isabel corregía un examen no desaparecía.

No nos vamos a engañar, ha habido días que aparecíamos en clase con más café que sangre en vena, que no podíamos más (pero pudimos), que queríamos rendirnos (pero no lo hicimos) y eso poco a poco nos ha ido convirtiendo en quienes somos ahora.

Ha habido profesores que nos han sacado de quicio en algún que otro momento pero a los que siempre les estaremos agradecidos, por todas esas broncas que se ha llevado Eva por nuestra culpa, porque Isabel Pérez ha sido la única que ha conseguido ponernos las pilas para saber formular de una vez por todas (seguimos intentándolo) o por Isabel Retuerta que saca a los artistas que llevamos dentro.

También recordaremos las películas de Luis en las que saltaba la mitad de las escenas, los emoticonos de Patricia en los exámenes que te hacían ver la nota con un poco más de alegría ,esas reflexiones mañaneras de Salvador que hacían de todo menos despejarte y las clases de tutoría quejándonos con Martín a más no poder.

En ocasiones el estrés ha pasado factura, ha habido algún que otro lloro por los nervios de los exámenes y alguna que otra cana en nuestras cabezas.

Y por último decir, ahora sí, en nombre de todos los graduados, enhorabuena chicos, estáis ahí sentados porque os lo habéis currado. Estamos orgullosos de todo lo que hemos conseguido a pesar de las dificultades, y creednos cuando decimos que desde la cima que hoy hemos alcanzado, las vistas merecen muchísimo la pena.

Arantxa Sanz y Elena Cubero

miércoles, 26 de abril de 2017

ESCRITO EN EL VIENTO

Vivo soñando despierta
sueño con una salida,
con una bocina que me alerta,
vivo sin vivir en un mundo de piedra
pienso que estoy perdida,
vivo buscando la puerta.

Sueño que soy de fresa,
que vivo en la marea,
soy una princesa perversas
que piensa en el desierto
que es presa 
de una soledad imperfecta.

Creo en el poder de un buen cuento,
en la fuerza de mi movimiento 
y en seguir escribiendo en el viento.

jueves, 20 de abril de 2017

MIRADAS

Hay tantos tipos de miradas como de personas o incluso yo diría que más, porque cada persona mira de una manera diferente, pero es que una misma persona es capaz de mirar de mil formas distintas.
Cada persona es capaz de con una mirada expresar tantos sentimientos, con una mirada puedes matar a alguien o darle la vida, con una mirada eres capaz de hacer sentir a esa persona como la peor del mundo o demostrarle que la adoras más que a nadie, con una mirada trasmites desaprobación, confianza, tristeza, admiración, miedo, cariño, desesperación, amor...

Dicen que los ojos son las puertas del alma y la verdad que no puedo estar más de acuerdo.

Hay veces que con una mirada basta para decir todo lo que tenías que decir, y es que casi siempre nos cuesta expresarnos con palabras, nuestros sentimientos son tan potentes, tan fuertes, que somos incapaces de procesarlos y expresarlos de otra forma que no sea una mirada, porque para mirar no se necesita pensar, si no intentas evitar o forzar tu mirada ella sola es capaz de mostrar al mundo todo lo que estas sintiendo, todo lo que no te atreves a decir, todo lo que ni si quiera tú te habías dado cuenta de que sentías.
¿Alguna vez te has parado frente al espejo y te has auto mirado? y no sólo eso, ¿alguna vez has sido capaz de pararte a observar tú mirada? Lo cierto es que muchas veces no sabemos qué nos pasa, no somos capaces de entender de forma lógica nuestros sentimientos, pero igual que mirar a otras personas y observar su mirada nos ayuda a conocerlas, auto mirarnos nos puede ayudar a entendernos, a comprender todo eso que pasa por nuestra mente pero no somos capaces de asimilar.
Si no lo has hecho nunca, por favor deja inmediatamente de leer esto y atrévete a mirarte fijamente, por lo menos dos minutos, a los ojos. No tengas miedo a lo que puedas encontrar, olvídate de todos tus complejos y date por tan solo dos minutos la oportunidad de encontrarte con tu yo más profundo, deja a un lado todas tus inseguridades y sólo mírate a los ojos. Al principio, como todo, cuesta pero te aseguro que al final le acabarás cogiendo el gusto.
Ahora, que ya te has atrevido a mirarte, estás preparado para dejarte mirar y para mirar a los demás, ahora ya entiendes tu mirada y serás capaz de descifrar hasta la mirada de los mejores actores.

Te planteo otro reto, a priori puede parecer más fácil, pero también es necesario superar una serie de barreras importantes, busca a un amigo, un conocido o simplemente propónselo a la primera persona con la que te cruces o a la primera que se te haya pasado por la mente al leer esto, siéntate frente a ella, no la toques, aléjate del contacto físico y céntrate en acariciarle el alma; contempla su mirada y deja que se concentre en la tuya, no huyas, no apartes la vista, deja que los sentimientos fluyan, que tu mente divague por la mente de la persona que tienes enfrente, no impidas las risas, no cohíbas ningún impulso excepto el del contacto físico y mantén el silencio. Sólo te pido cinco minutos de tu tiempo para intentar conocer mejor a esa persona que tienes enfrente, pero recuerda que es esa misma persona la que está estrujando tu alma y buscando hasta en el rincón más recóndito de ella, no tengas miedo y después de miraros deja que todos los impulsos sean libres y haz lo primero que se te ocurra, si necesitas chillar, chillar; si quieres reír solo ríe, llora si es lo que te apetece, dale un abrazo o un beso, hazle cosquillas si te ha trasmitido que lo necesita, sólo déjalo fluir.

Aprender a mirar es tan importante como aprender a hablar.



      

martes, 21 de marzo de 2017

SOLEDAD INVERTIDA

El caos se apodera de mi mente
me desactiva los sentidos,
que sufren inconscientes.

Hace días que el desastre me persigue,
me atrapa y se esconde,
hace días que insiste.

A oscuras en un vacío que persistente,
y solitario se vuelve inherente,
sufro por verte.

Sin hablar de temerme, sin sentirme,
y olvidándote a escondidas
creo poder encontrarme.

Aquello que desato mi locura,
hoy ha perdido el sentido,
ya no tiene cura.

Sigo buscando una forma de superarlo
sin llegar a perderme,
sin desquiciarme intentándolo.

No hay nada que desgarrar para aguantar
nada que pueda rozar o quemar,
solo, soledad invertida.
FELIZ DÍA DE LA POESÍA

miércoles, 15 de marzo de 2017

BOMBA NUCLEAR

“Hoy te he visto, de lejos, en la calle, o quizás ha sido mi imaginación que me ha jugado una mala pasada porque es imposible que fueras tú. Pero te he visto, o no, en realidad no tiene mucha importancia porque no me he atrevido a comprobarlo, no me he atrevido a acercarme y taparte los ojos, no he tenido el valor de llamarte a gritos de mil formas, no te he dado un toque para que me devolvieras la llamada, ni siquiera he sido capaz de acercarme disimuladamente y preguntarte la hora como he hecho miles y miles de vez, porque en el fondo, sabía que era imposible que fueras tú, y si en realidad si eras tú, no, no eras tú.
Pero verte o, mejor dicho, imaginarte me ha hecho pensar, pensar en todo el tiempo que desperdiciamos o ganamos juntos y en todo lo que vivimos, que no fue poco. Hacía mucho que no conseguía pensar en ello sin sentir un profundo dolor en el pecho, y hoy, sin ese dolor, he podido pensar, creo que más claro que nunca. Ha sido bonito  recordar todas nuestras primeras veces, todos nuestros ahora o nunca, revivir aquellas noches de cine e incluso aquellos días que hasta peleándonos éramos incapaces de negarnos una sonrisa el uno al otro, pero todo acabó, y fue tan de repente, que me ha llevado lo que parece una eternidad asimilarlo, mi parte más egoísta espera que tú hayas tardado, por lo menos, tanto como yo. Claro que no solo he recordado todo lo bueno, también me he acordado de nuestras peleas a gritos y los días sin hablarnos, y sabes qué, me he reído de todas y cada una de ellas.
Estoy segura de que me he dejado muchas cosas que probablemente he olvidado no sé si por mi bien, por el tuyo o por el de ambos, pero estoy feliz de haber podido pensar sin dolor, sin pena, ni rencor, sin angustia, ni compasión, sin un quizás a punto de salir en cada momento, sin dudas y sobretodo sin miedos. Sin miedo a perderte del todo, a olvidarte o a que me hubieras olvidado, me he dado cuenta de que eso, por mucho que lo intentemos, es sencillamente imposible; dicen que no se puede olvidar el primer amor y la verdad es que no sé si tú lo has sido para mí o yo para ti, nunca lo he pensado, pero lo que sí sé es que me resulta imposible olvidar tantos momentos buenos, tantas risas por chorradas, tantos piques juguetones y, sobre todo, me es imposible olvidar, y ya no solo que me sea imposible sino que no quiero olvidar, tantas primeras veces y tantas enseñanzas a base de cosquillas y alguna que otra caída. Hoy, casi sin querer, he entendido que, en realidad, hasta los supuestos días malos eran buenos y que de cada conversación a destiempo y cada noche en vela he aprendido algo que jamás olvidaré.
Contigo cometí mis primeras locuras y descubrí casi con miedo quién o en qué me empezaba a convertir, contigo aprendí que es más importante el por qué que el cómo o el cuándo, que la vida a veces nos quita para dar y otras nos dan arrebatando, porque sé, por fin he logrado saber, cuanto me ha quitado para que pudiera aprender, para hacerme más fuerte, para que me dejara ayudar, pero también cuantas veces me ha dado de más y cuantas cosas me ha dado para que yo dijera que no, y en ese momento aún seguía tan ciega que pensaba que me estaba recompensando. Y aunque en ese momento estaba ciega, hoy ya tengo los ojos entre abiertos y poco a poco voy viendo el mundo que me rodea, que nos rodea, y sé que tú nunca saldrás de él, puede que haya momentos en los que estés más cerca y otros en los que te sienta más lejos, incluso casi en el límite del olvido, pero siempre habrá algo que me haga recordarte, porque esa canción, que es nuestra canción, siempre lo será y cada vez que la escuche me llevará a ti y a ese lugar, en el que juntos sin haberlo planeado dejamos nuestra esencia, y en el que cada vez que vuelva veré nuestra imagen como si fuera un espectador en vez de protagonista; y es que cada una de las ciudades que nos han sufrido, cada uno de los rincones que fuimos descubriendo, serán siempre tuyos y nuestros, y cuando decida no volver a ninguno de ellos o no escuchar esa canción que es más tuya que mía, algo nuevo, quizás la ciudad con la que soñamos, el viaje que nunca hicimos, el libro que te obligué a leer, o unos simples macarrones me recordaran que sigues ahí, presente sin hacer ruido, casi dormido en el fondo de mi subconsciente.
Y yo, tonta o ilusa, pensaré que tú me sigues pensando cuando ves esa película que dejamos a medias porque los besos se interpusieron, cuando le cuentas tus aventuras a un nuevo amigo, cuando intentas huir de todo y te refugias en tu yo más profundo, en mitad de una guerra de cosquillas, de una oca a nuestra manera, de un juego de preguntas, de una caricia despistada, de un vago recuerdo que vuelve difuso, de un autobús concreto o del número de un portal.
Pensaba que habías sido mi mayor error, mi destrucción, mi bomba nuclear, pero hoy, sentada en este autobús de camino a ninguna parte, sin nada que me distraiga de mis pensamientos, sin prisa y con tu imagen, real o imaginaria, por la calle, me he dado cuenta de que fuiste mucho más, de que eres mucho más y que a pesar de ser una granada también fuiste mi escalera para salir de aquel pozo, mi puente entre la realidad y los sueños.
Sé que probablemente yo para ti no fui nada de eso, no soy nada, pero aun así, aunque me engañe, quiero pensar que signifiqué, que significo, por lo menos, la mitad de lo que tú significas para mí.
Y después de todo esto, sólo me queda decirte que, te he querido, te quiero y siempre te querré.”
Una de tantas cartas jamás enviadas, escondidas en el doble fondo de una maleta olvidada en un autobús que nunca llegó a su destino.

lunes, 6 de febrero de 2017

MANIFIESTO POR LA PAZ

El 30 de Enero se celebró el Día de la Paz y aunque no os lo parezca es algo muy importante porque, sabéis qué, todos los días sin darnos cuenta atentamos contra la paz y debemos cambiar eso. Vivimos en una época en la que, desgraciadamente, los atentados terroristas y las guerras están a la orden del día. Parece que nos olvidamos de la guerra en Siria cuando no nos afecta directamente, pero no podemos olvidar que todos los días mueren personas, personas inocentes, a causa de los extremismos religiosos, la discriminación y el afán de poder, y aun así lo olvidamos y no lo vemos porque los medios de comunicación utilizan estos atentados contra la paz y los derechos humanos para ganar dinero y, al parecer, las injusticias que sufren los refugiados ya no vende, todas esas personas han tenido que huir de sus casas, sus ciudades, e incluso, de sus países, ¿te imaginas que ahora mismo tuvieras que salir corriendo de tu casa e irte a otro país, en el que solo te acogen por dinero? ¿Cómo te sentirías? Pues así es como se sienten miles de personas que se han visto obligadas a huir y las discriminamos, las dejamos de lado, no las respetamos por ideas erróneas, que nos han sido inculcadas, infundadas por el miedo que sentimos hacia la guerra, ¿crees que ellos no lo sienten?
No sólo existe discriminación por el país de origen, también discriminamos a aquellos que tienen gustos diferentes a los nuestro o a los que, injustamente, consideramos normales, discriminamos según el sexo y discriminamos a través de prejuicios y actos, pero no pasa nada ¿no? Total no somos los únicos, lo hace todo el mundo, total está pasando al otro lado del mediterráneo, total ha sido en otro país, otra ciudad, total es en la clase de al lado, total no es a mí. No, no es a ti pero es a tu hermano, tu amigo, tu vecino y sí, sí importa, siempre importa.
Podemos hacer algo, algo para ayudar y cambiar, mira a tu alrededor, ¿qué ves? Yo veo un montón de gente capaz de cambiar el mundo, a lo mejor no puedes detener la guerra en Siria, pero puedes parar una pelea en clase o en el parque; quizás sea difícil, casi imposible, acoger a todos los refugiados, pero es fácil acoger y respetar a todas la personas que lleguen nuevas y también a las que llevan mucho tiempo; parar la discriminación global nos pilla grande, pero siempre puedes ofrecer una oportunidad y no dejarte llevar por los prejuicios, abre tu mente y respeta el mundo.
Madre Teresa decía: “La paz comienza con una sonrisa.” Por eso os pedimos que sonriáis a las personas de vuestro alrededor y sigáis haciéndolo en todos los aspectos de vuestra vida.