sábado, 26 de diciembre de 2015

LAS VOCES DE MI CABEZA

Las voces de mi cabeza no paran de hablar, 
dicen que es fácil olvidar
y que debería dejar de amar.

Dicen que no es gratis soñar
que la realidad va a cambiar,
dicen que todo se va a complicar.

Dicen que te baje de tu altar
que se me da bien actuar, 
dicen que no existe el mar.

Dicen que te quiero buscar
que me deje de engañar, 
dicen que no todo es conspirar.

Las voces de mi cabeza no paran de hablar,
dicen que deje de gritar
y que vuelva a cantar.

Dicen que ya no te puedo cuidar
que tienes un comportamiento ejemplar, 
dicen que la verdad me va a dañar.

Dicen que todo es cosa del azar
que tú no me puedes fallar, 
dicen que nos volveremos a encontrar.

Dicen que soy incapaz de acertar
que te vas a burlar, 
dicen que ya no puedo esperar.

Las voces de mi cabeza no paran de hablar, 
dicen que los niños han dejado de colorear
y que es hora de contraatacar, 

Dicen que no paramos de chocar
que no sabes dibujar, 
dicen que ya no puedes imaginar. 

Dicen que mi segunda casa es el bar,
que eres mi hogar, 
dicen que eres peor que el frío polar.

Dicen que guarde ese collar
que me olvide de ese olor tan familiar, 
dicen que siga con el billar.

Las voces de mi cabeza no paran de hablar,
dicen que te vuelvo a cegar
y que no voy a parar de llorar, 

Dicen que he dejado de ser tu chica titular
que solo tú me puedes consolar,
dicen que no busque algo similar.

Dicen que más no me puedo arrugar
que vuelva a gatear, 
dicen que me puedo reinventar.

Dicen que el amor no se puede caducar
que no sirve de nada caminar, 
dicen que vuelva a confiar.

Dicen que solo tú me puedes amar
y que no puedo escapar,
las voces de mi cabeza no dejan de incordiar.


sábado, 12 de diciembre de 2015

RECOPILACIÓN DE SUEÑOS

No querían cambiar y pusieron al tiempo en espera. (María Rhodes@marietarhodes, Guadalajara)

El policía me preguntó en qué pensaba cuando disparé. No pude mentirle, quería fotografiar sus ojos. (@sergiobg_96, Guadalajara)

Tenía un sueño y sus pasos fueron tras él. (Ana Azcárate, Sevilla)

Estoy aprendiendo a vivir sin ti, y eso es algo que debería estar prohibido. (David Rhodes, Cabanillas)

Le seguí hasta el cementerio. ¿Qué podía estar haciendo aquí? Debería estar camino al trabajo y, está llegando muy tarde. Vaya, esto es un problema, me ha visto y significa una cosa: estoy muerta. (Diana Príncipe, Cabanillas)

En uno de sus intentos por encontrar una salida, se miró al espejo y entendió que tenía que enfrentarse a sus propios miedos. (@mrzap98, Guadalajara)

La joven se acercó al cuerpo del triste poeta y le dio inspiración de boca a boca. (@Aguilera_Patri, Madrid)

Se apoyó en el cristal y vio la gota caer, sacudió la sonrisa, recordó ser persona. La reflejó el cristal que vio la gota rodar por su mejilla. Otro día de lluvia. (El lobo, Huesca)

Y justo en ese momento supo que por muchas veces que volviera atrás le dejaría volver su vida patas arriba (Paula Rodrigéz, Cabanillas)

En esa fría tarde de invierno aquel árbol al fondo de la calle era el único atisbo de vitalidad que chocaba con el entorno destartalado y sin vida. (@ruoli28, Cabanillas)

Nos separa la distancia, pero nos unen los lazos, invisibles e irrompibles, que ella misma formó. (Ana Cascán, Borja)


Despierto y recuerdo que todo ha cambiado, me he quedado sin razón para vivir. ¿Por qué me levanto? no me queda nada por lo que luchar. Pero aun así me levanto. (Ignacio Sastre, @IgnacioSastreJ, Cabanillas)

Mientras ella llenaba su cabeza de planes para los dos, él le llenó el corazón de falsas ilusiones. (@Yaizalf,  losdeliriosdeunaescritora.blogspot.com.es ,Portugalete)

Soñó que volaba y voló, yo corrí y salté pero nunca lo hice. Es lo que tienen los soñadores, que lo consiguen (
@JaimeSastreJ, Cabanillas)

Y un paso en falso que pudiese acabar con todo era el mayor de sus temores. (Ainhoa Cortazar, Cabanillas)

Sus ojos verdes se abrían ahora para admirar la belleza de las flores. Primavera ya no estaba triste. Invierno había desaparecido. (Marcial Sedano, @mvsedano, Guadalajara)

Y cuando abrí los ojos ahí seguías tú como si todo hubiera sido una pesadilla y nunca hubiera pasado nada, sólo me indicaba que había sido cierto otra gente que me guardaba mas ira que el verdaderamente afectado, tú. (Alazne Marín, Portugalete)

Nunca destacó por ser el primero en nada, pero cuando la enamoró no le importó ser el último. Fdo.: Un caracol cualquiera.

Porque fuimos, así, siéndolo todo. Me hiciste la persona más feliz. Y, ahora, ni te imaginas como me duele tu ausencia. (Celeste Rhodes, Madrid)

Después del duro impacto, cogió aire, cerró los ojos y volvió a susurrar. (Ángel Basulto, @angelcocoloco, Guadalajara)

Escribió palabras en su cuerpo, porque el papel ya no era suficiente. (@Yaizalf,  losdeliriosdeunaescritora.blogspot.com.es ,Portugalete)

Lo mejor de las páginas en blanco es que no tenemos ni idea de lo que finalmente vamos a escribir. (Jesús Diez, Guadalajara)

Todo iba bien, llegaste y encendiste una vela y todo era  mejor, pero decidiste apagarla. Tuve miedo, pero volví a acostumbrarme a la oscuridad. (@Meri_1807, Guadalajara)


Mucha gente tiene lugares para relajarse y meditar, el mío no está cerca de mí, el mío está en Guayente, por eso es mi lugar de pensar porque no es un lugar por el que pase todos los días, por eso aprovecho siempre que voy para "pensar" (Aitor García, Borja)


Si tú lloras, yo lloro. Si  tú ríes, yo río. Si te tiras por la ventana, me vuelvo a reír. (Marta Rhodes, Madrid)
video
Miguel Vidal, Zaragoza)

Dicen que las palabras son el reflejo del alma, pues bien aquí esta reflejada el alma de personas importantes para mi y de muchas más que a pesar de no estar "presentes en palabras" si lo están y estarán en mi corazón, porque todas estas personas van dejando huella poco a poco. Gracias a cada una de ellas por todo lo que ha hecho y todo lo que hará.


sábado, 28 de noviembre de 2015

GROENLANDIA

Ese día lo primero que hice nada más llegar a mi casa fue tirarme, literalmente, en el sofá. La verdad es que el gimnasio me deja muerta, en las dos horas que estoy allí prácticamente no paro ni a beber agua, cuando llegué me fui directamente a la cinta, estuve media hora corriendo al ritmo de la música más cañera que habían encontrado en todo Spoty, bebí agua sí, pero sin parar la dichosa cinta. Después me metí en clase de zumba, ese baile que más que un baile parece una tortura china, allí te mueves más que un perro hiperactivo, lo positivo es que el profesor está como un tren, eso sí, como te vea un segundo parada o bebiendo agua te hace la cruz y te machaca el doble, con comentarios del tipo Venga Inés, mueve un poco más esa cadera que parece de una abuela o sube ese brazo que está muy bajo, venga arriba con fuerza, es verdad que lo compensa invitándonos a unas tortitas de arroz, claro que saben más a cartón que el propio cartón, pero bueno todo sea por la operación bikini.
Después de descansar un poco decidí que era hora de cenar y me preparé una ensalada con queso fresco, huevo duro, tomate, salmón, manzana y lechuga, estaba deliciosa y mientras cenaba estuve viendo dos capítulos que tenía atrasados de The Walking Dead, cuando acabé de cenar me prepare un baño con sales espuma y una mascarilla que al parecer hace milagros, me puse un poco de música y me tiré media hora porque, cómo no, sonó el inoportuno del teléfono, eran las chicas del gimnasio que si salíamos de fiesta decían, pero cómo pueden tener ganas de fiesta después de la paliza que nos habíamos metido, les dije que sí que en hora y media me esperaran en la puerta del París, me puse mi albornoz contra constipados y me metí en el vestidor a buscar algo decente para esas noche, encontré unos pantalones negros, como no, una blusa blanca, para variar, y unas cuñas, que más que cuñas parecían zancos, ese día estaba más vaga que un perezoso y decidí que no me maquillaba, me alise el pelo, me hice una coleta alta y me vestí, a las once y media estaba enfrente del París y allí no estaba ni Dios, nunca había visto esa calle tan desértica y ni ese bar tan vacío, así como de la nada aparecieron dos chicos trajeados y me dijeron que me estaban esperando unas chicas dentro del bar, yo entré solo por no llevarles la contraría y de repente salieron todos mis amigos de detrás de las mesas, la barra y la cocina cantándome el cumpleaños feliz, lo único que se me pasó por la cabeza fue que iba a matar a todos mis amigos por no saber el día de mi cumpleaños, pero en ese momento lo único que hice fue dar media vuelta y volver a mi casa, me metí en la cama y me puse a dormir.
- Me parece muy bien Inés pero eso no contesta a la pregunta de cómo llegaste a Groenlandia.

sábado, 21 de noviembre de 2015

ACTUALIDAD

Hace aproximadamente una semana yo estaba de fiesta cuando me enteré de que en Francia, concretamente en París, se estaba produciendo un atentado terrorista, habían explotado varias bombas cerca de un estadio de fútbol, había habido un tiroteo por una de las calles y había en ese momento cientos de rehenes en una sala de fiestas, lógicamente mis amigos y yo nos preocupamos bastante acerca de lo que estaba sucediendo en ese momento en París, no sabíamos muy bien de qué fiarnos ya que la única fuente de información que teníamos eran redes sociales, por lo tanto decidimos esperar a llegar a casa y enterarnos de todo. Cuando llegué a mi casa mi madre me contó lo que había pasado y que habían muerto cerca de ciento treinta personas y estaban heridas alrededor de trescientas. La noticia me dejó bastante tocada podríamos decir, en ese momento pensé en todos los heridos, en su sufrimiento y su miedo, no pensé en los muertos ni en sus familiares, pensé en todas esas personas que habían vivido el atentado en carne propia, en el miedo y a la vez la valentía que tenían y estaban experimentando y sobre todo pensé en que jamás podrán olvidar lo que había pasado. Me fui a dormir con ese sentimiento de tristeza y de mal estar que noticias como esta provocan en la gente que solo vemos lo sucedido.
Por la mañana tanto Twitter como Facebook y el resto de redes sociales estaban que echaban humo, todo el mundo hablaba de lo mismo o mejor dicho toda Europa, América y seguro que algún país más hablaban de ello, de repente todos estábamos de acuerdo en que lo ocurrido en París había sido un acto que no debía volver a repetirse y por supuesto todos subíamos fotos, cambiábamos nuestro estado o publicábamos en contra del terrorismo y decíamos rezar por París, pero, qué pasa justo dos días después del atentado, Francia decide atacar Siria y ¿qué hace? Lanza 20 bombas contra Raqqua, ¿cuánta gente reza por los inocentes muertos o heridos en Raqqua? Francia se justifica diciendo que era objetivo militar y que solo lanzaron bombas a sitios estratégicos donde "hay sólo yihadistas", estos ataques están "consentidos" por EEUU. Pero no entiendo por qué Francia a seguido el ojo por ojo, diente por diente, así no vamos a solucionar nada, así sólo creamos más destrucción, más muertos, más sufrimiento, más miedo, más dolor. Tampoco entiendo por qué cuando pasó en París el viernes, todo el mundo se enteró en menos de horas, la noticia corrió como la pólvora, todos enseguida mostraron su apoyo, ¿qué pasa con las personas en Siria? ¿Acaso esas personas tienen menos derecho a vivir que todas las personas que estaban en París? ¿Por qué no se muestra tanto apoyo como a Francia? ¿Acaso no es un acto contra la vida y por consiguiente contra los derechos humanos, contra la dignidad de las personas?
Desgraciadamente no es solo eso, nos creemos mejores, más civilizados, razonables o "humanos" que los terroristas pero ¿no hemos hecho lo mismo que ellos? En Siria llevan mucho tiempo en guerra, todos los días mueren niños, mujeres y hombres inocentes, nadie hace minutos de silencio por ellos, nadie revoluciona las redes sociales por ellos, nadie se preocupa o indigna por ellos, excepto unos pocos, todos los días millones de familias tienen que abandonar sus hogares y adentrarse en un país desconocido donde no les dan la bienvenida con los brazos abiertos y una sonrisa. ¿Creéis que todas esas personas a las que llamamos refugiados están contentas por tener que venir a Europa? ¿Qué lo hacen porque quieren? ¿Qué prefieren una Europa que les acepta a regañadientes a su país, si no fuera por la guerra o la necesidad? Yo creo que no.
Ya no es solo la guerra en Siria, los ataques terroristas en París, Madrid, Londres, Nueva york, Mali y muchos sitios más, por ejemplo con el ebola, sí el ebola, esa enfermedad que tanto miedo nos daba, lleva años en África, años, y allí sigue, pero ¿qué pasa? pues lo de siempre, algún misionero europeo o americano se infecto, hubo un brote más alto de lo normal y ya está, alarma, cuidado con el ebola vamos a morir todos y ahora ¿qué? ya nos hemos olvidado de que existe. En muchos países del mundo a los que nosotros llamamos tercer mundistas, muere gente todos los días de enfermedades como el sida o la gripe, esas enfermedades en los países desarrollados no matan a nadie o por lo menos no habitualmente y muchas de ellas están totalmente erradicadas, miles de niños mueren de hambre y no solo niños, miles de personas no tienen educación, sanidad o un hogar eso que a nosotros nos parece tan normal, no pueden abrir un grifo y beber agua o abrir la nevera y coger lo que más les apetezca, muchos de ellos ni siquiera tienen agua potable y ¿nos acordamos de ellos? Sí cuando alguna campaña contra el hambre de alguna ONG sale por la tele o pone anuncios, ¿ayudamos a mejorar esa situación? Habrá gente que dirá que primero habría que erradicar esos problemas en nuestro propio país y oye lleva toda la razón del mundo, ¿cómo vamos a erradicar la pobreza en África, Asia o cualquier otra parte del mundo si hay pobreza en nuestro propio país, provincia o ciudad? Ayudando, ayudar es la solución siempre, no importa el tamaño de tu ayuda siempre que sea la máxima que tú puedes ofrecer, pero nos desviamos del tema, a lo que voy es que solo nos damos cuenta de las cosas cuando pasan en sitios en los que jamás pensamos o pensábamos que podrían llegar a pasar, nos indignamos mucho pero luego no hacemos nada por arreglarlo o incluso nuestros gobiernos lo empeoran. Bajo mi punto de vista no creo que la violencia con violencia se arregle, ¿otra solución? La verdad es que no lo sé, pero seguro que la gente que ha estudiado para ello puede encontrar otra solución. No seamos hipócritas y por favor vamos a pensar y tratar a todas las personas del mundo como tales.
Todo esto que he escrito es bajo mi punto de vista y mi opinión propia, por supuesto puedes estar o no de acuerdo, dejame tu opinión en los comentarios, pero por favor pido respeto.



domingo, 15 de noviembre de 2015

LA PESADILLA

Llevo días sin poder dormir, cada vez que lo intento ese momento vuelve a mi cabeza, tengo miedo, miedo a cerrar los ojos y revivir aquello, miedo a creer que ha vuelto, ya no sé qué hacer, he probado de todo, desde pastillas hasta un hipnotizador, sí, hace dos o tres semanas que pedí una cita con “El gran Maxime” pero nada funciona, lo tengo incrustado en mi memoria, parece que mi cerebro es masoquista y le gusta sufrir recordándolo, no lo entiendo, han pasado casi cuatro años ¿y vuelve ahora? Vuelve justo en el peor momento, ahora que he conseguido salir de esa zanja que me atrapaba, ahora que por fin vuelvo a vivir solo, ahora que mi vida vuelve a ser normal, ha vuelto.
Me termino el café y decido que es hora de intentar dormir un rato, vuelvo a la cama cierro los ojos y ahí está, empieza aquel día otra vez; estoy haciendo la comida en la casa de la playa, Rubén y Jaime se toman una cerveza mientras se ríen de mi forma de dar la vuelta a las hamburguesas, Raúl se está duchando y Juan, como siempre, está hablando con Inés, su novia, esa que no nos quiere presentar porque teme que la espantemos, abro la neverita y saco una cerveza. Me encuentro enfrente de la puerta del baño, no sé cómo he llegado aquí pero sé exactamente qué nos vamos a encontrar, efectivamente, Raúl está tirado en el suelo con un cuchillo clavado en el pecho, todo se vuelve borroso y cuando parece que todo ha vuelto a la normalidad me encuentro a Juan atado e inconsciente en mitad del salón, un chico aparece, no sé muy bien de dónde, ata a los demás en la barandilla y me da un golpe en la cabeza. Debería haberme despertado pero hoy la pesadilla continua, estoy en una casa en llamas, alguien me ayuda a salir y ahora me encuentro en una habitación demasiado blanca, con millones de tubos que me conectan a maquinas que no reconozco, un policía entra y empieza a interrogarme, por último me cuenta que sólo yo he sobrevivido, han encontrado amenazas hacia mi persona y me han declarado testigo protegido, ahora no soy Carlos, soy Nacho y ya no vivo en Orense sino en Madrid.
Me despierto sobresaltado y justo encima de mí veo una cara que me resulta familiar, no puedo creerlo. –Sabes quién soy ¿verdad? –Me dice sonriendo. –Una pena que no tengas tiempo para charlar. –Me clava un cuchillo en el pecho y todo se vuelve oscuro, ya no tengo miedo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

SOMOS

¿Qué somos?

Somos seres humanos, hasta ahí vale pero, ¿somos solo eso? o ¿somos más?
Yo creo que somos más, mucho más, más que simples seres humanos, aunque ser eso, en el fondo, es ser todo lo que somos.
Yo creo que somos momentos, momentos felices y tristes, dulces y amargos, somos canciones, sí canciones, somos esa canción que al escucharla nos recuerda a alguien, esa canción que nos hace bailar con las primeras notas, que parece estar hecha por y para nosotros en ese preciso instante, esa canción que nos hace llorar y reír a la vez.
Somos familia y amigos, somos pequeñas estrellas que brillan en un cielo infinito, somos ciudades y pueblos, somos risas con amigos, lagrimas de preocupación y sonrisas forzadas.
Somos números en una lista interminable de personas con las que compartimos planeta, números de seguidores en las redes sociales, números en listas de espera.
Somos nombre y apellido, somos recuerdos de la infancia y sueños de futuro, somos aquí y ahora, somos muñecos viejos y distracciones nuevas.
Somos caricias y besos pero también golpes y heridas, somos cicatrices y errores, somos poesía, inquietud, movimiento, somos equipo, somos libertad y somos esclavitud.
Somos colores, colores vivos, colores cálidos, colores fríos, somos realidad, somos fantasía y somos amor, somos odio y desesperación, somos aire de la tierra, somos energía, somos luz, alegría y perdón.
Somos pensamiento, sabiduría, somos opinión y verdad, somos huellas, somos ruido y silencio, somos cariño, miedo, vergüenza, somos espera, somos un segundo en el año de la vida, somos...
Somos lo que somos gracias a lo que fuimos y seremos lo que queramos.

Y tú ¿Qué eres?

jueves, 15 de octubre de 2015

EL DIARIO

Hoy es uno de esos días de primavera en los que sientes que todo está floreciendo y va a ir bien cualquier cosa que te propongas, yo voy caminando por la acera dirección a la escuela y como todos los días paso por enfrente de una antigua casa, hoy hay algo que me llama la atención más de lo normal y me quedo observándola un rato, es uno de esos edificios del proletariado que han restaurado de la revolución industrial, me parece increíble que ahí pudieran vivir tantas familias es un edificio muy pequeño y a pesar de la reconstrucción parece que no lo han tocado, tiene varios agujeros por la fachada y da la sensación de que las puertas se van a caer en cualquier momento, el edificio tiene entrada libre y en el patio central, si se puede llamar patio a ese pequeño rectángulo de cemento, se suelen grabar algunas escenas de la escuela de arte dramático, la escuela aprovechaba casi todos los lugares peculiares de la ciudad y yo como alumna he trabajado y conozco la mayoría de ellos, pero este en especial, no sé si por lo recuerdos de aquella obra o por la peculiaridad del edificio, me trasmite paz y alegría y suelo venir a explorar las casas y sentarme a imaginar cómo debía de ser la vida aquí.
Decido entrar, hoy he salido con tiempo de casa y puedo entretenerme un rato aquí, subo al penúltimo piso, nunca había subido tal alto por miedo a que se derrumbara el edificio pero hoy tengo ganas de investigar, termino de subir las escaleras y entro por una puerta a la derecha que está abierta, es un lugar tan pequeño que parece imposible que vivieran dos familias como dice la placa de la entrada, solo hay una ventana minúscula, un pequeño fregadero debajo de la ventana, dos fundas rellenas de paja que, deduzco era colchones y una pequeña mesa, me giro para salir de allí y en la puerta hay un chico, parece mayor que yo, tiene unos ojos marrones que me miran como si le estuviera robando, el pelo corto y castaño, lleva una camiseta de manga corta, unos pantalones vaqueros y unas deportivas, intenta esconder una caja de mimbre en la espalda.
- ¿Quién eres? ¿Y qué haces aquí?- Me pregunta con enfado.
- Soy Adele Twist y tú eres...
- Soy Thomas Wood y no has contestado a mi pregunta.
- Bueno estoy aquí porque me apetece, este sitio no es de nadie y puedo venir si quiero.-Digo un poco enfadada por su actitud.
-Llevas razón perdona, no quería molestarte, pero este sitio es muy especial para mí, mis antepasados vivieron aquí según los estudios del investigador privado de mi padre y están intentando declarar este sitio parte del patrimonio de mi familia, -dice con un tono de arrepentimiento en su voz- pero ahora que me acuerdo, has dicho que te apellidas Twist, probablemente esto perteneció también a algún antepasado tuyo -dice más animado y saca la caja que guardaba detrás de la espalda, se sienta en el suelo cerca de la mesa y abre la caja, me mira y me invita a sentarme a su lado, cuando lo hago coge un viejo y arrugado cuaderno, lo abre por la primera página.
-La verdad es que hay muchas partes que no se pueden leer bien, en algún momento se ha debido de mojar, pero se pueden leer algunos fragmentos, debe ser el diario de alguna de las mujeres que vivió en esta casa y tu apellido sale muchas veces mira.-Dice con entusiasmo enseñándome el cuaderno, lo cojo y empiezo a leer.
“…Me considero una de las personas más afortunadas del mundo, lo primero tengo la oportunidad de tener este cuaderno que ayer mi madre encontró en la fábrica y esta pluma que Don Smith regaló a mi abuelo después de enseñarle a leer y escribir por ayudarle siempre en la iglesia cuando era pequeño, conseguir el cuaderno o la pluma les hubiera costado a mis padres todo el sueldo de tres meses, mi abuela me ha enseñado lo poco que mi abuelo le enseñó de leer y escribir, además tengo dos hermanos mayores, una hermana pequeña y un hermano casi recién nacido, mi padre y mi madre trabajan y podemos permitirnos el lujo de tener una casa…”
“…Desde que se murió mi abuelo compartimos casa con otra familia, los Twist, según padre esto viene muy bien para pagar al dueño pero a mí me encanta porque Mery, la hija de los Twist, tiene mi edad y puedo pasar el tiempo que está en casa hablando y cosiendo con ella…”
“…Prefiero el calor de la primavera o el verano al terrible frío del invierno, Thomas dice que él prefiere el frío pero lo dice porque siempre ha dormido con sus padres y con Jeremy cerca, ahora es más agradable todo no tenemos que estar tan pegados unos a otros para darnos calor, mi madre aunque no puede trabajar tanto como antes y se está llevando a Sean al taller para no tener que dejar el trabajo, no creo que sea buena idea pero yo todavía no puedo cuidarle, si no estuviera enferma mi madre no tendría que preocuparse y hacer tantas horas para el mismo trabajo de antes aunque Owen me ha dicho que pronto empezará a trabajar con mi padre y que no debo preocuparme tanto por los demás y más por mi salud…”
“… No me lo puedo creer, por fin Mery y Owen se han casado, Padre y el señor Twist les han permitido quedarse en casa hasta que encuentren algún lugar en el que establecerse, me parece bien que se queden así los dos seguirán aportando ese dinero que tanto nos hace falta y podré seguir charlando con Mery…”
“…Ayer di un paseo desde la fábrica hasta casa con Thomas que vino a buscarme, es la primera vez que vuelvo a casa con un chico que no es de mi familia, me di cuenta de que es una persona más encantadora de lo que creía, últimamente parece que todo acompaña a la felicidad, está haciendo un tiempo estupendo y a pesar del pesado humo de las fábricas todo está lleno de flores y plantas, lo único que ha entristecido estos días ha sido el empeoramiento de Emily…”
-¿Es alucinante no?-Estoy tan sumergida en el diario que no me he dado cuenta de que Thomas se ha levantado y está observando por la ventana hasta que me pregunta.
-Sí la verdad es que es increíble, sus vidas eran tan diferentes a las de ahora...-digo con un deje de melancolía en mis palabras, miro el reloj y veo que son las siete menos cuarto si no me doy prisa no voy a llegar a mi clase, me levanto de un salto y cuando estoy a punto de salir por la puerta me doy cuenta de que llevo el libro en las manos, me giro para dárselo a Thomas.
-Perdón llego tarde, muchas gracias.- digo ofreciéndole el libro.

-No, por favor quédatelo te pertenece más a ti que a mí, espero verte algún día más por aquí.-Dicho esto coge la caja y sale de la casa dejándome en mitad de la habitación sin entender nada de lo que ha pasado.

miércoles, 7 de octubre de 2015

ME GUSTA PENSAR...

Me gusta pensar que voy dejando huella, que no soy perfecta pero encontraré a alguien que vea perfectas todas mis imperfecciones y que yo veré perfectas todas las suyas.
Me gusta pensar en ti, en mil aventuras fantásticas y en todas nuestras locuras.
Me gusta pensar en trenes; en trenes que pasan por las vías y que se van alejando cada vez más y más, trenes que nunca vuelven, como la vida y como el tiempo.
Me gusta pensar que estoy destina a ser feliz, que todo pasa por algo y que todo lo bueno siempre llegará.
Me gusta pensar que vivo a mi manera, que sueño mucho y lloro poco, que busco sonrisas y encuentro tesoros.
Me gusta pensar que detrás de una mentira siempre hay una verdad poderosa que lucha por salir, que detrás de un silencio hay un grito escondido y detrás de tú mirada, un deseo de libertad.
Me gusta pensar que el mal solo existe para que exista el bien, que los besos nunca son con segundas intenciones y que los sueños se llegan a cumplir.
Me gusta pensar que todo es posible, que las metas se alcanzan y al final todo el esfuerzo vale la pena.
Me gusta pensar que todos luchamos por un mundo mejor, más justo, más bueno, más sincero.
Me gusta pensar que algún día Godzilla se despertara, emergerá del Pacífico, me recogerá y viajaremos por todo el mundo.
Me gusta pensar que no solo pienso en mi misma, si no en los demás, que busco mi felicidad y la tuya y que lucho por seguir soñando.
Me gusta pensar que no todos los días son perfectos, soleados o felices, si no que también hay días imperfectos, grises y tristes.
Me gusta pensar que no tengo a nadie delante abriéndome el camino, ni a nadie detrás arreglando mis errores, si no que viajo acompañada de personas increíbles.
Me gusta pensar que somos capaces de cambiar, que el romanticismo no ha muerto y que todos somos bondadosos por naturaleza.
Me gusta pensar que los buenos siempre ganan y los malos cambian, que detrás de un "Fueron felices y comieron perdices" hay un "a pesar de todo" pero que nunca lo cuentan.
Me gusta pensar que vivir en mi mundo de color rosa y sólo, de vez en cuando, observar la realidad no es tan malo como lo pintan, que el amor, si crees, existe cuando no lo buscas y que al final seguir andando es lo mejor.
Me gusta pensar que no somos buenos o malos, que somos libres de elegir nuestro camino y capaces de cambiar nuestro destino.
Me gusta pensar que no estoy sola, que tú no estás solo, que todos tenemos a alguien cerca que nos acompaña, que todos tenemos un bastón para apoyarnos si lo necesitamos, una mano firme que nos sujeta, una colchoneta que amortigua nuestros golpes y nos impulsa hacia arriba.
Me gusta pensar en qué habrá después cuando yo ya no este, en que deberíamos actuar y después pensar, que deberíamos ser lo que somos y no lo que quieren que seamos.
Me gusta pensar que las ideas no tienen dueño y que nada es demasiado importante.
Me gusta pensar que la nieve consigue parar en tiempo y que sólo me he roto para reír.
Me gusta pensar que estoy en proceso de cumplir mi sueño, que voy por el camino correcto y que a pesar de los baches llegaré de una pieza.
Me gusta pensar que lo que parece un desastre se arreglará, que lo que va a ir mal irá bien y que lo que parece un amor perdido al final será un sueño cumplido.
Me gusta pensar en el presente, en el día a día, en lo tengo que tengo que hacer ahora y en dormir.
Me gusta pensar que todo es posible y que todos somos capaces.
Me gusta pensar y me encanta soñar.
(Gracias a todas las personas que han colaborado en esta preciosa entrada, os quiero más de lo que os gusta pensar.)
Y a ti ¿en qué te gusta pensar?

miércoles, 30 de septiembre de 2015

RUBIA DE OJOS MARRONES

Lo tengo en mis manos. Llevo horas dándole vueltas, es pequeño, redondo, dorado y en un lateral lleva Always grabado. Lo he metido y sacado de su cajita cientos de veces en esta última hora, recuerdo perfectamente el día que lo compré, fue hace dieciséis años un 21 de noviembre, el día del cumpleaños de su padre, llovía mejor dicho diluviaba, yo corría a casa para preparar la cena, pero de repente lo ví en el escaparate de una pequeña tienda de Lavapiés y supe que tenía que comprarlo, pensaba esperar a dárselo el viernes mientras estuviéramos cenando en el nuevo bistró de Gran Vía pero me fue imposible y esa misma noche mientras veíamos un capítulo de Cuéntame cómo pasó le pregunte que si quería estar conmigo siempre y respondió con un profundo y cálido beso, ¡qué beso! Y ahora, ahora ya no está aquí, conmigo. 
El día que la conocí entré en la sala de cine y antes de verla escuche su risa de cerdito, yo iba con mis amigos y ella estaba en la octava fila del centro, con las suyas. A la salida uno de mis amigos, Pablo, fue a saludarlas y nos presentó a todos, decidimos ir a cenar todos juntos al McDonals, al principio pensé que estaba loca pero no, el que estaba loco era yo, pero por ella. Ya nunca volveré a oír su risa de cerdito, ni a oír sus quejas de la comida basura mientras se como una enorme Big Mac. 
Por supuesto también recuerdo el día que murió su madre, habíamos decidido quedarnos en el sofá acurrucados con una manta y llamar al chino para cenar mientras veíamos una película de Harry Potter, ella estaba jugando con los palillos cuando empezó a sonar el teléfono, lo cogió con esa alegría que la caracterizaba y fui testigo de cómo se desvaneció, poco a poco, a medida que asimilaba las palabras, empezó a llorar y yo no supe hacer otra cosa que abrazarla, la abracé hasta que se quedó dormida, me sentía tan impotente por no poder protegerla. 
Pero el día que más impotente me sentí, el que más me eché en cara no haberla protegido, fue el día que por culpa de ese insensato sin escrúpulos, la vi llena de vendas en la cama de aquel hospital de Canadá, pasé días a su lado sin soltar su mano ni un sólo segundo, con la esperanza de que pronto despertara de su sueño y con la ilusión de volver a ver esa sonrisa que me volvía loco, poder escuchar esa maravillosa voz que tantas veces me había consolado, de volver a tenerla entre mis brazos, sentir su corazón latir junto al mío como en todos nuestros interminables abrazos, pero cuando parecía que todo iba bien, que pronto despertaría, justo cuando parecía que le volvía el color a su pálida piel, justo entonces, algo falló, la dichosa máquina que nos había acompañado durante meses en aquella habitación, comenzó a producir un pitido infernal que aún, tres años después, no consigo sacar de mi cabeza.
Y aquí estoy yo, intentando vivir sin ella, otro 21 de noviembre, dando vueltas a su anillo y recordando, con lágrimas en los ojos, cada uno de los momentos que esa rubia de ojos marrones consiguió hacer eternos.

lunes, 21 de septiembre de 2015

CAMBIOS


Es curioso ver como todo cambia. Todo a nuestro alrededor va cambiando con el paso del tiempo pero, como en física, todo depende del lugar desde el que lo mires.
Creemos que todos cambian, que el tiempo va pasando y cambia nuestro alrededor pero sin darnos cuenta somos nosotros los que cambiamos, por supuesto que todo a nuestro alrededor cambia pero nosotros también, y es por eso que llega un momento en el que te das cuenta de lo poco o mucho que has cambiado.

Cuando alguien o algo te hace ver tus cambios muchas veces no le damos importancia, llegas al pueblo las abuelitas te cogen de los mofletes y te dicen lo típico de "hay hija cuanto has crecido", en ese momento lo único que queremos es que nos suelten e irnos de allí lo más rápido posible, pero no es lo mismo si una amigo o una amiga te dice "ya no eres como antes" o "tú no eras así" y efectivamente tú no ERAS así, no eras como ERES ahora, porque el tiempo pasa para todos y a todos nos cambia.
Lo divertido de esto, lo que es sorprendente es que no todos cambiamos igual, ni todos cambiamos en la misma dirección, cada uno sigue su propio camino, el camino que ha ido eligiendo decisión a decisión, hay baches en el camino que nos cambian de manera drástica o que nos dejan una pequeña marca y por supuesto esos baches no tienen por qué ser los mismos, ni siquiera tienen porque ser parecidos. Son esas pequeñas o grandes cosas las que nos van cambiando, nos van definiendo como personas y son esas cosas las que nos van alejando de algunas personas y nos acercan a otras. No podemos aferrarnos a lo que éramos, ni a lo que teníamos, no podemos evitar el cambio, hay que aprender a seguir el nuevo camino, a separarnos sin miedo de lo que éramos y aferrarnos a lo que somos. Es muy cómodo vivir en lo conocido pero debemos atrevernos a mirar a lo nuevo, a enfrentarlo de cara y a superarlo.
Es cierto que habrá muchas personas nuevas a lo largo de nuestro camino, muchas que dejaremos en algún punto y muchas que aunque no sigamos el mismo camino o en algún momento ni siquiera compartamos la dirección siempre encontramos atajos que nos unen.

El cambio no es malo, es natural, nos ayuda a mejorar y aunque pasemos por momentos difíciles nos da paso a nuevas oportunidades y retos.
Entender que hemos cambiado, que ya no es todo como antes nos resulta difícil, porque ¿a quién no le cuesta separarse de alguien o algo que siempre ha querido y tenido? No todos los cambios implican dejar algo atrás, pero todos los cambios implican tomar una decisión y priorizar unas cosas ante otras, al fin y al cabo tú vas decidiendo, casi sin darte cuenta, tus propios cambios y estos afectan a todo tu alrededor.

Debemos vivir el presente ayudándonos de los errores del pasado y sin olvidarnos nunca del futuro, todo absolutamente todo puede dar un giro inesperado.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

INICIO DE CURSO

Estamos en Septiembre y yo ya he empezado el curso, hoy  he tenido un sueño, un deseo, quiero que todo sea perfectamente perfecto.
Sé que es imposible pero como digo siempre, todo es imposible hasta que lo haces, por eso creo firmemente que si me lo propongo, con un poco de suerte, puedo conseguir mi objetivo y como yo, también tú. He llegado a la conclusión de que lo primero para conseguir que todo fluya y sea como quiero es saber qué es exactamente lo que quiero, y ahí viene el verdadero problema no sé que quiero, o mejor dicho sé que quiero pero no sé cómo conseguirlo, quiero encontrar un equilibrio perfecto entre el estudio y la vida social pero no tengo horas en el día, ni días en la semana; tengo que priorizar alguna cosa para conseguir hacer algo sin volverme loca pero… ¿qué priorizo? He ahí la eterna cuestión de todo adolescente que se precie…
Pongamos por ejemplo que priorizo el estudio.
Puntos a favor:
¡APROBAR CON NOTA! Esto es algo muy importante, por supuesto, gracias a ello podré conseguir estudiar lo que quiera y trabajar en algo que esté relacionado con lo que me gusta pero ¿cuántas horas debo dedicar al estudio para conseguir esto?
Y aquí surgen los Puntos en contra:
Poco tiempo libre para cualquier otra cosa, estudiar lo necesario para aprobar con nota requiere mucho tiempo y esfuerzo, cosa que no me importa mucho, el verdadero problema es el tiempo, si me dedico a estudiar no tengo tiempo suficiente para hacer el resto de cosas y descansar.
Ahora pongamos el ejemplo de que priorizo la vida social.
Puntos a favor:
Tendré muchos amigos, muchos momentos divertidos, haré cosas diferentes, conoceré a una persona especial o quizás no.
Viviré mil historias, me lo pasaré bien, no seré una ermitaña y cuando acabe de estudiar tendré gente con la que contar y con la que ser yo misma y estar a gusto.
El punto negativo:
Nadie te asegura que todo lo anterior suceda y encima no tendrás tiempo para aprobar con nota, pero somos seres sociales que le vamos a hacer a la vida ¿no?

Pues eso que no sé cómo hacerlo, lo que si he hecho es llegar a la conclusión de que le doy demasiadas vueltas a las cosas y de que no puedes pasar de una cosa y hacer solo la otra, todos los extremos son malos, hay que estudiar y salir a divertirse y oye no somos ni los primeros ni los últimos que vamos a tener este problema, si hay gente que lo ha conseguido por qué nosotros no.

Sobre todo no te rindas, tomate las cosas con calma, respira hondo y continua. ¡Tú puedes con todo! ¡Yo puedo con todo! ¡Nosotros podemos!

martes, 9 de junio de 2015

"LA SECTA RHODES"

La de cosas que pasan sin que nos demos cuenta es alucinante y lo sorprendente que puede ser conocer alguna de ellas lo es todavía más.

Este fin de semana, en concreto el día 6 de Junio en Madrid se celebró la feria del libro y también la
Blogger Lit Con, a la que asistí gracias a Esther una de mis mejores amigas y fanática de los libros como yo o más, allí conocí a Paula una chica muy maja y también fan incondicional de los libros; bueno el caso es que allí en el Retiro en pleno Madrid nos reunimos alrededor de 200 personas con blog o canal de youtube todos amantes de los libros y dispuestos a luchar por conseguir un libro o un marca páginas, si un marca páginas de tú libro favorito puede ser motivo suficiente para chillar e incluso pelear, siempre de forma civilizada por supuesto, el caso es que antes de ir allí pensaba que no había gente capaz de recorrerse media España en tren para pasar un día rodeada de personas amantes de la lectura y dispuestas a conocer a nuevas personas; en la Blogger había concursos de libros cada dos por tres e hicimos unos juegos relacionados con los libros juveniles y sus autores los cuales como premio tenían más libros por supuesto; esperar una hora para que un autor te firme un libro merece la pena si tanto el autor como el libro son geniales.

El sábado me dí cuenta que esta en una de las cosas que a lo largo del año esperas con impaciencia y una vez que entras es muy difícil salir (tipo secta sí), es una de las cosas como el campamento de Guayente, el Entre Tanto, la Pascua o el MSA en general, porque son sitios y momentos en los que puedes ser tú mismo sin ningún tipo de problemas, sitios en los que sabes que jamás te vas a aburrir y siempre siempre habrá alguien que te escuche y comparte contigo ese lado friki que todos llevamos dentro.

Por todos los momentos, las emociones y los sentimientos compartidos con todas esas personas que forman parte de "la sectas Rhodes" pido y espero que nunca nadie quiera salir de ella y sigan compartiendo conmigo tanta felicidad y alegría.

MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS POR SER PARTE DE ELLA.

jueves, 28 de mayo de 2015

AVIÓN

Yo cojo un avión y despego.


Despego de la rutina
de una rutina llena de vida,
llena de preciados momentos,
llena de risas y sufrimientos.

Yo cojo un avión y despego.


Pero no me olvido,
no me olvido de mis amigos,
no me olvido de estar contigo.

Yo cojo un avión y despego.


Y  tengo miedo,
miedo al vacío,
miedo del olvido,
miedo al miedo.

Yo cojo un avión y despego.


Él me lleva, me lleva lejos,
lejos de todas las palabras
lejos de todas las miradas.

Yo cojo un avión y despego.


Estoy volando como en un sueño.
Mi avión es el sueño,
el sueño del que despierto.

sábado, 23 de mayo de 2015

MIEDO

Miedo. Aliento contenido. Sudor frío.  (Capítulo 71, TORMENTA. Platero y Yo)
Tenemos miedo al miedo, que curiosa paradoja pero es cierta, todos tenemos miedo al propio miedo, no hay nadie que no tenga algún miedo y sobre todo no hay nadie que no tenga miedo a lo que el miedo provoca en sí mismo, a lo que somos capaces de hacer con miedo.
Cada persona tiene sus propios miedos, pero al igual que las personas, no hay dos miedos iguales, dos personas  pueden tener miedo a las alturas pero cada una lo vive, lo expresa y lo afronta de formas diferentes; lo importante del miedo es descubrirlo, asumirlo y afrontarlo, plantarle cara, es posible que no consigas vencerlo pero si lo afrontas, si le plantas cara, ese miedo cada vez se hará más pequeño y al final desaparecerá.
Como todo a lo largo de la vida los miedos van cambiando, cuando eres pequeño se suele tener miedo a cosas materiales, aunque sinceramente pienso que en el fondo tenemos miedos “adultos” que se expresan en forma de miedos hacía cosas materiales porque es una forma más fácil de verlo y afrontarlos, los miedos crecen con nosotros pero cambian de forma e incluso algunos desaparecen o se quedan escondidos y reducidos en el fondo de nuestra mente.
Muchas veces el simple hecho de asumir tú miedo es más valiente que decir no tener ningún miedo, esa es la postura más fácil porque conseguir afrontar tú miedo e intentar encogerlo hasta que desaparezca es una de las cosas más difíciles y una de las pruebas más duras que debemos superar como personas, pero a medida que creces estos miedos se van volviendo más escurridizos y aunque los asumas e intentes afrontarlo cada vez es más difícil vencerlos, nunca imposible. Tener miedos no es malo, es un instinto que nos mantiene a salvo del peligro, lo que es malo es dejar que ese miedo se apodere de ti y no te deje disfrutar de tu vida. La capacidad de sentir el miedo y de superarlo nos hace humanos y nos forma como personas.

No debemos dejar que el miedo se apodere de nosotros, no debemos tener miedo al miedo, debemos apoyarnos y dejarnos ayudar por los demás  para conseguir encontrar y superar los miedos y sobre todo debemos ser capaces de controlar nuestros propios miedos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

IMAGENES

Una imagen vale más que mil palabras.
Y es cierto, pero hay un problema, un gran problema, cada persona entiende mil palabras distintas. Es posible que algunas personas puedan coincidir en alguna que otra palabras de esas mil que han entendido, pero encontrar a una persona que entienda exactamente las mismas mil palabras que tú has entendido puede resultar imposible, pero todo es imposible hasta que se hace posible. Hablemos mejor de diferentes versiones de la misma imagen, eso sería mucho más correcto. Imagina que vas un día por la calle y encuentras en un banco de un parque una cámara de fotos encima de un libro, ¿tú qué entiendes ahí? Puedes ver simplemente eso, lo obvio; la cámara, el libro, el banco y el parque, quizá si te gustan mucho los libros te intereses por el título de este o si te gustan mucho las cámaras consigas adivinar el modelo, pero también es posible que no solo veas lo obvio, si no que le busques un sentido; si resulta que eres un artista, puede que pienses que eso esta ahí preparado para realizar una gran obra; si eres un psicólogo, tal vez, analices la colocación y averigües de este modo algún rasgo de la persona que o bien se lo ha dejado sin querer o quizás aposta;o si eres digamos un filósofo podrías deducir que ahí en ese banco, con un libro y una cámara, se encuentra la vida de una persona grande o pequeña; el libro es su historia, la cámara son todos sus recuerdos y el banco es el apoyo de su vida, lo que mantiene todo unido y no deja que caiga al suelo.
A si que sí, es cierto, una imagen vale mas que mil palabras, porque una imagen pueden ser infinitas en una misma, debes encontrar la imagen que necesites en cada momento y encontrar en ella todas las posibles variantes ayudándote de los demás, porque  puede que en tu imagen solo veas lo obvio, y quizás necesites al artista, al psicólogo o incluso puedes llegar a necesitar al filósofo.
Busca en cada imagen tu infinito y recuerda: encontrar a alguien que vea exactamente lo mismo que tú, es casi imposible, pero solo casi, y sobretodo ten en cuenta que la persona perfecta no tiene que ser necesariamente esa que vea las mismas mil palabras que tú, si no aquella que te ayude a comprender las mil palabras que tú has entendido.

miércoles, 15 de abril de 2015

Microrrelato: ANA

"...Roza con su yema mi mejilla y aparta una traviesa lágrima que se ha escapado de mi ojo amoratado por la pelea, su mano acaricia uno de mis rizos desechos y lo coloca detrás de mi oreja, con sus ojos azulados repasa toda mi magullada cara y yo le odio por eso, odio que me observe tan fijamente, odio que repase cada centímetro de mi cara como si quisiera encontrar en ella alguno de mis mayores secretos, me observa y sonríe, su sonrisa me deja pasmada unos minutos y su nariz se atreve a rozar la mía, un escalofrío recorre todo mi cansado cuerpo..."

—Basta, cállate, no sigas por favor. — grita Ana, yo simplemente dejo de leer y cierro el libro.

sábado, 11 de abril de 2015

ELLA

Hace una semana que he vuelto a casa de mi madre, no venía por aquí desde hace algo más de un año y todo ha cambiado mucho, ahora hay más casas, un parque al final de la calle y el agujero que había enfrente de la puerta ha desaparecido.
El martes pase toda la tarde con ella, hacía mucho que no hablábamos y estuvimos todo el rato en el porche de su casa comiendo pipas, poniéndonos al día y recordando viejos tiempos, las dos hemos cambiado mucho pero sigue siendo imposible aburrirse con ella.
Hemos quedado dentro de diez minutos en la cafetería de la esquina, antes nos pasábamos por aquí todos los sábados, nada más entrar saludo a Pepa, la dueña, y pido un café y un trozo de tarta de chocolate, me siento en una mesita cerca de la puerta y justo en ese momento entra Sandra, ella sí que no ha cambiado nada, sigue siendo tan alta y pija como siempre, me mira y empieza a reírse.
—Hola, ¿qué tal con la muerta de hambre esa? Te vi el otro día en el porche de su casa, ¿os lo pasasteis bien con las muñecas?— Estoy harta de estas tonterías y de ella, me fui para no tener que volver a verla, me levanto y paso por su lado sin mirarla pero su puño impacta contra mi ojo y noto como palpita tras el impacto, cierro mi mano y en un momento suelto contra su nariz operada toda la rabia contenida en estos años, no sabía que era tan fuerte, nunca había pegado a nadie y una sensación de libertad se apodera de mi cuerpo, con un rápido movimiento esquivo otro de sus golpes y justo cuando estoy a punto de darle un segundo puñetazo noto que alguien agarra mi brazo con fuerza y me saca de la cafetería alejándome de ella y del circulo de gente que se había formado a nuestro alrededor, no me hace falta girarme para saber quién es y con un tono más duro de lo que pretendía le pregunto que hace aquí y por qué me ha parado, pero ella, como siempre, contesta calmada  y con un tono suave que en este momento lo único que consigue es ponerme más nerviosa, seguimos bajando por la calle y hace un rato que podría haberme soltado de su agarre, pero tengo la sensación de que si lo hago voy a caerme de bruces contra el suelo.
No sé cómo he llegado aquí, pero estoy en mi cama y al abrir los ojos me encuentro con ella, sentada en la butaca de la ventana, leyendo el libro que le regalé por navidad hace algo menos de dos años, el sol crea unos preciosos reflejos en su larga melena y ella sopla suavemente para apartar un mechón que cae por encima de su ojo, no puedo evitar reírme, se gira y me mira con un gesto de enfado pero puedo ver la preocupación de sus ojos,
—¿ Qué tal estas? Estábamos llegando al coche cuando te has desmayado, no me puedo creer que te pegaras con esa arpía, podría haberte matado.
—Pero no lo ha hecho y se ha llevado un buen golpe en la nariz. —Digo medio en broma medio enserio, ella me mira fijamente reprochándome todo lo que ha pasado, me siento muy incómoda, no me gusta que me mire así, no me gusta hacerla daño.
— ¿Por qué os habéis pegado?—Me pregunta y puedo notar algo de miedo en su tono.
—El otro día nos vio en la puerta de tu casa y hoy al verme en la cafetería ha decidido humillarme un poco, estoy harta, no aguanto más y no entiendo por qué siempre se sale con la suya, se acabó no voy a permitir que nos vuelva a insultar ni ella, ni su ejército de clones con tacones.—Grito desesperada y sin querer empiezo a llorar, ella se acerca, pasa su brazo por mis hombros, me aprieta contra su pecho y me besa la cabeza, en ese momento es cuando mi cabeza por fin acepta algo que, mi corazón, ya sabía desde hace algo más de dos años, la quiero, la quiero más que a nada en el mundo y decido que ya es hora de pasar de todo y vivir el momento, me suelto poco a poco de su agarre, cojo su cabeza con mis manos y la beso, se queda parada pero enseguida me devuelve el beso y comprendo que ella lo deseaba tanto como yo.

miércoles, 8 de abril de 2015

LA CHICA

¿Por qué todo me están difícil? ¿Por qué no puedo ser la chica que pasaba de los novios, vivía feliz en su mundo de amigos y no quería a nadie de esa forma? Esa chica que nunca se había liado con nadie, nadie la había engañado, esa chica que se ponía nerviosa cuando le gustaba un chico; no la chica que un día se entero de que ella también le gustaba a alguien, esa chica que se entero de que la habían engañado y se habían reído de ella, esa chica que quiso y quiere a alguien demasiado, esa chica que ha hecho daño por no controlar sus actos y por salir de su mundo de solo amigos, esa chica que se ha saltado su primera regla.
¿Por qué no puedo volver a ser esa chica que sonreía de forma nerviosa y se ponía cual tomate cuando algún chico la decía algo bonito? Esa chica que nunca había sentido nada mas allá de la amistad, esa chica que controlaba su mundo, o eso creía; no la chica que se deja llevar por los malos sentimientos, esa chica que ha tenido que decir lo que nunca quiso que la dijeran, esa chica que ya no es tan buena como antes.
¿Por qué no puedo volver a ser esa chica que sonreía siempre? Esa chica que no tenia mascaras, que no necesitaba mascaras mejor dicho, esa chica que se divertía con todos y por las noches dormía tranquila y soñaba con unicornios y arco iris. ¿Por qué ha tenido que cambiar?¿Por qué ahora necesita mascaras para que no vean su tristeza?¿Por qué no puede sonreír como antes a pesar de todo?¿Por qué ya no duerme tranquila?¿Por qué ahora sueña con príncipes imposibles?¿Por qué ahora se preocupa por el que dirán?
Por qué todo ha cambiado tanto y desde cuándo ha cambiado, por qué me he dado cuenta ahora y de la peor forma posible, cuándo deje de ser esa chica y empecé a ser esta, quién y cómo consiguió que me saltara mi norma, consiguió que lo tirara todo por la borda, quién y cómo consiguió abrir mi rincón secreto y luego lo rompió en mil pedazos, y lo más importante como fui capaz de permitirlo.
¿Y quién de vosotros por más que se preocupe puede alargar su vida una hora?(Lc 12, 25)